“Las ruinas son un regalo”

Llevo un tiempo atascada, escribiendo, modificando y finalmente borrando todo lo que he escrito y modificado. A falta de inspiración me he agarrado a la razón para escribir sobre algo que es de todo menos razonable: emociones y sentimientos.

Hace unos días vi la película “Come, reza, ama” (“Eat, pray, love” su título original) basada en el libro con el mismo nombre de Elizabeth Gilbert y protagonizada por Julia Roberts.

Me alivió, mucho. Aún no he tenido la oportunidad de leer el libro pero en lo que respecta a la película aproxima y normaliza las emociones básicas que todo ser humano siente.

Te posiciona junto a las emociones primarias: amor y miedo. Transporta al espectador por ambas corrientes de forma natural y lo narra como algo por lo cual pasamos todos de un modo u otro.

“Las ruinas son el camino a la transformación”

¿Alguna vez han sentido un “click” en todo su cuerpo? Pues esta parte del film me lo ocasionó:

Me vi reflejada. Nos aferramos a unas ruinas por el mero placer del dolor, por miedo al cambio. Cito una frase que dice Elizabeth Gilbert en el video:

“Nos conformamos con vivir infelices porque nos da miedo el cambio, que todo quede reducido a ruinas”.

Grandiosa, simplemente. Y podría seguir citando todas y cada una de las palabras que expresa.

Es como preferir el olor de un libro mohoso de primaria a otro con olor a nuevo (adoro el olor a libro nuevo) de un doctorado. Nos aferramos a ruinas en la jungla, donde hasta la misma naturaleza te da la respuesta: regenérate.

Da miedo, sí, sé de primera mano que lo da. Y que cuesta mucho desprenderse de ellas, también. Pero si no te regeneras quedarás reducido y estancado hacia algo que no te aporta, que está muerto, sólo por el miedo al cambio.

                                  Fuente: Annie Spratt en Unsplash

En el fondo fantaseas con una nueva vida, pero no sueltas la vieja. Te atas de piés y manos a escombros porque no sabes hacia dónde ir ni qué dirección tomar. Te sientes perdid@, pero la luz siempre siempre prevalece a la oscuridad.

El miedo aprisiona, el valor de enfrentarte a ellos te alza del suelo porque, en realidad, son meras proyecciones mentales de creencias infundadas por la sociedad, padres, familia.

Agárrate muy fuerte, a ti, no a unas ruinas húmedas. La grandeza es expansiva.

Gracias.

4 pensamientos en ““Las ruinas son un regalo””

  1. Me encantaaaa!! mis ruinas son preciosas y me han enseñado donde comienza la magia…eres pura luz Sara!!!Gracias gracias
    gracias🙏 ❤

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