Feliz año 2018

En el preludio del año, a expensas de una nueva era aportada por visualizaciones sin expensas de residuos pasados, me encuentro en un mar de dudas y confines aún sin determinar. En todo medio prevalece la emisión de un balance, de un recorrido basado en los últimos 365 días que te hagan sentir orgullos@ (o no) de todo lo que has podido realizar.

Fuente: www.unplash.com

Es el momento perfecto en el que much@s nos planteemos una nueva vida, un nuevo comienzo, un nuevo sueño sin determinar aún la base para todo, se incorporará de forma mágica.

Establecemos expectativas, insinuaciones, declaraciones, miedos y calamidades. Nos ahogamos en un suburbio clásico de escasez fidedigna para evitar el complot actual de nuestra situación de vida.

Acaecemos en un alubión de críticias, de apocalípticos recuerdos que nos hacemos esperando siempre que el futuro, el nuevo año, vendrá con su capa mágica a salvarnos de lo que nos ahoga hoy.

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Y esta es la clave, aquí es adonde quería llegar, el hoy, el ahora. El futuro es incierto, proyectado siempre desde el ahora. Y nos encanta proyectar, vaya que sí. El ahora es el momento idílico para establecer un nuevo punto de partida. Ahora, no mañana, ni pasado.

No podemos cumplir promesas entregadas a una proyección cuando ni siquiera tenemos la intención de cumplirlo ahora. No puedes prometer a un peral que dentro de un período “x” genererará naranjas cuando ni siquieras tienes terreno para plantar un geranio.

Y con esto no me refiero a las metas, por supuesto que no. Me refiero a que no se puede responsabilizar al futuro sobre los fracasos establecidos en el ayer por no querer ahondarse en el ahora.

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Hacer, pero con conciencia, con introspección premeditada, con raíz en nuestra esencia. Establecer una acción acaecida de significado.

Me refiero a que si tienes una meta, establezla, asígnala, pero empieza a cavar piedra a piedra ahora sin inculcar expectativas que se convertirán en tus fracasos del mañana.

Y si no las tienes, no sabes qué objetivo asignar, sigue tu instinto. No es necesario visualizar el Everest para llegar a él.

Que el 2018 venga repleto de “ahoras” plenos, ya tú lo eres.

¡Feliz año nuevo!

Gracias 🙂

2 pensamientos en “Feliz año 2018”

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